lunes, 17 de marzo de 2008

horno refractario

Una vez listo nuestro horno refractario, pasaremos a la construcción de la campana extractora, para la cual volveremos a hacer uso de nuestro molde de madera. El procedimiento será el mismo que el seguido en la construcción de los arcos iniciales, salvo que en este caso tendremos en cuenta dos detalles imprescindibles: la apertura superior de la chimenea y la colocación de un estrangulador de humos.

Con respecto a la chimenea, se realizará una vez hayamos perfilado el último arco con ladrillos. Como puede apreciarse en la siguiente foto, en lugar de rellenar el hueco superior del arco (como hicimos para colocar la encimera), lo dejaremos abierto para erigir un tubo de escape de ladrillo macizo hasta la altura que nos convenga. Finalmente, nuestra torre de extracción quedará parcialmente cerrada al dejar una boca de escape para humos que realizaremos con los mismos ladrillos para no alterar la fisionomía de nuestra barbacoa.

estrangulador de humos

Todos contra el humo
En cuanto al estrangulador de humos, pieza en forma de cuña que conduce el humo hacia el escape en la parte superior evitando el retorno de éste al asador, deberemos colocarlo antes de comenzar nuestro trabajo con ladrillos, ya que luego todo quedará cubierto y revestido. En el caso de que nuestra barbacoa aproveche la pared como punto de apoyo, los peldaños de escalera que harán de estranguladores tendrán que ir adheridos a ella con cemento.

Si bien nuestro propósito es aislarla de la vivienda y alojarla en un lugar apartado del jardín, comenzaremos a construir nuestra chimenea de atrás hacia delante; es decir, en primer lugar el fondo, donde colocaremos el estrangulador con los peldaños, y, seguidamente, la parte de delante, sellando el resto con ladrillos.Ya tenemos listo el esqueleto de nuestra pequeña cocina.

revestimiento con piedra

Y ahora, a decorar
Ahora que tenemos lista nuestra barbacoa, os enseñaremos unos trucos para imprimir un toque personal a vuestro fogón: el revestimiento con piedra. Ésta podrá ser natural o artificial, también llamada piedra cultivada, y su precio variará en función del tipo y del modelo que escojamos. Existe gran variedad de piedras decorativas de exterior. De todas formas, es una buena inversión que aporta durabilidad y un aspecto rústico acorde con los elementos naturales del jardín.

Normalmente, esta piedra suele adquirirse en placas individuales para ser cortadas a medida. Con ellas no tendrás que preocuparte de dejar una apariencia perfecta, pues la naturaleza en sí no es uniforme. Una vez cortadas las placas, colocaremos con cemento cada pieza de forma independiente sobre toda la superficie enladrillada, dejando entre una y otra un espacio no muy grande. Por último, una vez terminada esta tarea, procederemos a rellenar los huecos que hayan quedado libre con cemento gris o blanco, dependiendo del color que hayamos escogido para revestir.

alicatar la superficie con los azulejos

Para la encimera, alicataremos la superficie con los azulejos que hayamos seleccionado a nuestro gusto. Los azulejos pueden aportar un contraste muy decorativo a nuestra barbacoa, además de útil. El procedimiento será el mismo que con las piedras, salvo que dejaremos entre baldosa y baldosa un espacio más reducido. También nos aseguraremos de dejar todas las piezas selladas; para ello podemos ayudarnos de un martillo de caucho. Un detalle muy importante que no se nos puede escapar es el alisado de la superficie donde colocaremos las losetas. Todo debe estar siempre al mismo nivel.

Si lo que queremos es innovar, podemos aprovechar nuestro ingenio para componer un mosaico con pequeños trozos de las baldosas que hayamos escogido. En ese caso, no deberemos tener tan en cuenta los pequeños desniveles provocados por el cemento.

domingo, 9 de marzo de 2008

Incorporar un drenaje al sótano


Las lluvias llegan con el otoño y muchas veces provocan estragos en nuestras viviendas. Una casa con aislamientos pobres o deteriorados es presa fácil de las inundaciones. Algo similar le ha sucedido a Fernando, moderador del foro de Bricolaje, que ha tenido que instalar un drenaje en su sótano porque éste se encharcaba con las lluvias más intensas. Fernando ha querido mostrarnos cómo ha sido el proceso, paso a paso, a través de las imágenes que ilustran este reportaje.

El muro exterior de su sótano está recubierto por una capa de pintura bituminosa que hace de impermeabilizante. Según el arquitecto al que consultó Fernando, debía de existir algún agujero o fuga que permitía el paso del agua y que provocaba el encharcamiento. Al final hallaron la zona culpable: bajo las ventanas que dan al semisótano.

¡Manos a la obra!
Fernando se pone a cavar con la finalidad de levantar las losetas de carril, ya que en ese lugar instalaremos el drenaje (1). Sin embargo, bajo el mortero de las losetas, encontramos hormigón que, al golpear con el pico, suena muy duro. El zuncho de los pilares rebasa el perímetro de la casa y hay que replantearse la ubicación del drenaje.

Al final, el drenaje no se colocará junto a la acera, sino un poco más lejos, en la zanja que vemos en la imagen (2), por donde pasea la mascota de Fernando, Coco. Esta zanja también tiene fondo de hormigón (el llamado de limpieza), pero está lo suficientemente profundo como para que quepa el tubo.

En la imagen 3 podemos observar cómo ha quedado la zanja y los materiales que se van a utilizar: el tubo de drenaje, la malla de plástico que servirá de armadura para el chaflán de cemento y los sacos de cemento.

Inconvenientes: cavidades
Después de completar la zanja, Fernando descubre un nuevo problema: al rascar para limpiar la unión de la acera con el zuncho, existen grandes cavidades (4). Es probable que por aquí entre agua al sótano, así que habrá que cubrir los agujeros con cemento y una mano de alquitrán.

La intervención es de albañilería (5): se cubren las cavidades con un mortero antihumedad que ya viene mezclado con arena y sólo tenemos que agregar agua. Tapamos toda la bancada.

Asimismo, cubriremos con el mortero la 'cama' para el tubo de drenaje (6). Para rellenar los desniveles (como el de la izquierda junto al muro) recuperamos el escombro de hormigón que habíamos quitado al excavar. Lo troceamos con la machota para rellenar bien los huecos. Un apunte: la malla azul (7) se incorporó después de la primera mano de cemento. Sirve como armadura para el chaflán de cemento y se colocó una doble capa a lo largo de la bancada.

Poniendo un tubo de drenaje
Tras un lecho de grava para hacer la pendiente, tendemos el tubo de drenaje (8). Para que no se torciera al llenar la zanja de grava, le pusimos unas "abrazaderas" de piedra y cemento. En la imagen 9 podemos examinar el tubo de cerca: está repleto de pequeños agujeros que impiden el paso a la tierra o la grava, pero no del agua.

Fernando ha situado el arranque del drenaje (10) junto al muro que les separa del lavadero. Primero tal cual, y luego, según dice Fernando, "con 'chasis' de cemento". Ha llegado el turno de incorporar la grava para solar el terreno (11).

Después de echarla, se rastrilla y se compacta (12). Para finalizar, se repasa el borde de la acera (13).

El extremo del tubo seguirá ahora sin conectar a ninguna parte: es lo que falta, hacer que el drenaje desemboque en la arqueta principal (14). Para realizar la conexión de ambos elementos, ponemos un poco de espuma de poliuretano (15) y listo. Ahora ya tenemos preparados los exteriores de la casa para las lluvias más fuertes del invierno.

Impermeabilización, la tarea del otoño

Antes de que lleguen el frío y las lluvias propias del otoño y el invierno, tendremos que acondicionar nuestra casa para que supere sin dificultades la climatología que está por venir. Una de las tareas más importantes es la impermeabilización. Gracias a ella podremos evitar goteras o filtraciones, reforzar juntas y conseguir una buena estanqueidad con respecto al agua.

Para hacer frente a este trabajo, en el mercado encontramos una gran variedad de productos que nos proporcionan la mejor impermeabilización durante el invierno.

Giscosa
Giscotherm es una lámina impermeabilizante fabricada sin disolventes, lo que favorece el cuidado del medio ambiente. Elaborada en caucho sintético, ofrece una excelente resistencia al frío y al calor, a los rayos ultravioletas y al ozono. Giscolene es una membrana de caucho que posee una alta resistencia al desgarro, al impacto o a las punzadas, lo que la hace ideal para sistemas de lastrado.

Construir una casa paso por paso (III).

Con la fachada exterior terminada, el interior de la vivienda centra todos nuestros esfuerzos. Colocar el cuadro de mando, los sanitarios, los azulejos, ventanas y puertas serán los últimos detalles para hacer la casa habitable.

Obra en el interior
Los marcos de madera para las puertas tienen dos manos de xilamón fondo, para protegerlos de la humedad, y están sujetos a la pared con yeso mezclado con cemento. El cuadro eléctrico de la casa también está ya montado.

El inodoro se ha colgado a la pared usando el sistema de cisterna empotrada, que, aunque resulta algo más caro que uno normal, estéticamente merece la pena. Las juntas de los azulejos están hechas con vorada epoxi para evitar que se pongan grises.




En las paredes de la ducha colocamos poliuretano líquido para evitar filtraciones de agua y el sumidero, en el fondo, va unido a una lona de goma que ocupa todo el suelo, bajo las baldosas. Para evitar resbalones indeseados, se puso como revestimiento gresite rugoso antideslizante y en las juntas de las paredes se mantuvo vorada epoxi como en el resto del cuarto.



Las ventanas son de aluminio con rotura del puente térmico y con un aislante dentro. Con las baldosas del suelo puestas, sólo queda colocar el mueble, el lavabo, las persianas eléctricas y la puerta para que el baño principal esté terminado.

La escalera se forró de granito (también parte de la cocina). Primero se hizo la escalera con hormigón y con mortero se remata casi al milímetro. Un marmolista hizo plantillas en cartón para servirnos más tarde las piezas ya cortadas. Con cuidado, para no partir ninguna, se fueron pegando cada una con cemento cola. Para proteger la piedra, por encima de cada pieza, se da un producto impermeabilizante para que, si algún líquido cae, el granito no lo chupe.





En la cocina, además de las conexiones para el horno y la vitrocerámica, colocamos un sifón de superficie para lavavajillas. Las luces que decidimos colocar son downlight con dos bombillas (este modelo se usa en toda la casa). Para instalarlas se hace un círculo completo en el techo, con una broca del 10 en nuestro caso. En este agujero colocaremos la luz.



Los muebles los instaló el carpintero y sobre ellos colocamos las piezas de granito, incrustándolas en la pared, también revestidas en parte por este material.

Las piezas se solapan con silicona incolora que impermeabiliza la zona y evita que el agua corra por detrás de los muebles.

Por toda la casa se puso rodapiés y se sacaron tubos de la pared, en cada habitación, para la calefacción. Como las persianas llevarán motor, no tenemos que poner correa, pero sí interruptores. La puerta del garaje también está motorizada.



Los últimos detalles fueron la valla exterior, toda de hormigón de 15 cm. de grueso, y la barandilla de la terraza que, obligatoriamente, hubo que colocar porque el desnivel superaba los 60 cm.



A falta de la decoración, la casa es ya casi un hogar.

Algunos términos

Cemento cola: es un producto presentado normalmente en polvo que una vez amasado en agua se utiliza para adherir baldosas, azulejos, y otros elementos (Consumer).
Gresite: revestimiento utilizado por lo general en las bañeras o en las piscinas. El gresite es un elemento que brillará por su resistencia (Facilisimo.com).
Poliuretano líquido: resina sintética obtenida por condensación de poliéster y caracterizada por su baja densidad (RAE).
Sifón: canal cerrado o tubo que sirve para hacer pasar el agua por un punto inferior a sus dos extremos (RAE).
Xilamón fondo: producto con fondo e imprimación incolora, preventivo contra carcomas y hongos de pudrición (Viso).

Design konnio.com